CRÓNICA 3
ERUPCIONÓ
Melgar y River Plate protagonizaron uno de los partidos más importantes
de la Copa Libertadores en la ciudad de Arequipa. El “muñeco” Marcelo Gallardo
se cobró su revancha de hace trece años, al pie del Misti. Una simpatizante del
equipo millonario cumplió su anhelo en dicho partido y se fue más que feliz de
la ciudad blanca.
En Arequipa, los hinchas de FBC
Melgar en los últimos años están viviendo los mejores momentos de su vida,
desde el 2014 deben estar más que felices de las buenas campañas en el torneo
local. Desde que Reynoso llego al elenco Dominó han sido varias las emociones
que sean han formado en los hinchas y también en los adversarios del club más
representativo de la ciudad de Arequipa. Testigo de todo lo mencionado
anteriormente, es el estadio Monumental de la UNSA o también llamado Virgen de
Chapi.
El 18 de mayo pasado, la población
arequipeña se llenó de expectativa al saber que uno de los clubes más grandes
de Argentina y de Sudamérica visitaría a la ciudad, estamos hablando del Club Atlético
River Plate. Escuchar el nombre de ese equipo en la tierra del Misti trae
muchos recuerdos, recuerdos muy gratos no solo para la ciudad sino para todo el
Perú. Fue en el año 2003 la primera vez que el club de “La Banda”, jugó en la
ciudad de Arequipa, desde aquella vez por un torneo oficial internacional no se
había presentado en el estadio de la UNSA.
Aquella noche del 19 de Diciembre
del 2003, un plantel lleno de figuras como Maximiliano López, campeón europeo y
figura del Barcelona; Javier Mascherano, actual jugador de FC Barcelona;
Marcelo Salas, histórico jugador e ídolo chileno, Marcelo Gallardo, Ídolo de
River Plate y actual entrenador de dicho equipo; llegaron a la ciudad blanca en
busca de ganar una Copa Sudamericana, una copa accesible para ellos. Arequipa y
el monumental de la UNSA fueron testigos de esa disputa que salió favorable al
cuadro peruano.
Trece años después Marcelo Gallardo
pisaría el grass del Estadio de Arequipa, esta vez no como jugador si no como
entrenador, tampoco jugaría una final si no una fecha por la Libertadores, ahora frente a otro rival, frente al FBC
Melgar. Una noche de otoño, tan fría y amarga para el “muñeco” Gallardo, su
retorno al Monumental de la UNSA sin
duda le trajo malos recuerdos, pero sabía que esa noche podía cobrarse su
revancha.
El partido estaba pactado para las
19:00 horas. River Plate venía en una racha de cinco partidos invictos en Copa
libertadores, el panorama para FBC Melgar era distinto, estaba obligado a ganar
ese encuentro para lograr un suspiro y oportunidad para los octavos de final.
En el partido de ida en el estadio Antonio
Vespucio Liberti, River Plate había goleado a Melgar cuatro goles a dos.
Marcelo Gallardo llegaba con el ánimo al tope para hacer erupcionar el Misti de
blanco y rojo.
UN MUÑECO EN AREQUIPA
Los “millonarios” habían solicitado
a la CONMEBOL alterar el protocolo para viajar a la “ciudad blanca” el mismo
día del partido. ¿La razón? Pues Gallardo quería ganar tiempo para no perder la
pista en el torneo argentino después del fin de semana que habían tenido al
golear a su clásico rival Boca Juniors. La llegada a Arequipa fue muy calurosa,
hinchas nacionales simpatizantes esperaban al medio día en el Aeropuerto
Alfredo Rodríguez Ballón, con la consigna de robarse una firma o foto de algún
integrante del plantel, el más aplaudido y solicitado fue sin duda, Marcelo
Gallardo.
Lamentablemente para los hinchas
del “millonario”, nadie pudo lograr su consigna. La siguiente parada de los
forasteros en Arequipa iba a ser en el Hotel Cabildo ubicado en la Calle Ugarteche
en el distrito de Selva Alegre, bajo un fuerte contingente policial enrumbaron
su camino hacia dicho hotel. Los simpatizantes querían a toda costa tener un
recuerdo de ellos, pero ni el mismo hotel se pudo lograr el cometido. Sin duda,
la última chance que tenían era en el estadio de la UNSA ahí lo iban a tener más
cerca de su jugador preferido, en el túnel aguardando su salida y a la espera
que algún jugador argentino les de el gusto.
Ya en el coloso agustino, Lucía
Rojo, una acérrima hincha del River Plate que radica en la ciudad de Lima pero
es natural de Mendoza, viajo hasta Arequipa tan solo para pedirle una prenda
institucional de Marcelo Gallardo. Su estrategia para lograr el objetivo fue
peculiar, realizó una pancarta con la frase; “muñeco, a vos lo sigo desde que
nací y quiero tenerlo de recuerdo su camisa”.
Desde la tribuna de occidente es imposible evitar de leer ese mensaje.
El partido salió a favor de River Plate habían ganado 3 a 2, pero Lucia no
estaba del todo alegre, el “muñeco” ingreso al camarín y ni siquiera le dirigió
la mirada, entonces la fría noche que había en Arequipa se hizo sentir en ella.
Cuando todos los jugadores se
retiraban del campo, un hombre de utilería del club argentino se acercó a
Lucia, entregándole una camiseta del club. Enorme fue la sorpresa de Lucia al
verificar que la camiseta era de Lucas Alario, el actual goleador de River, y
en el pecho tenía la firma de su ídolo Marcelo Gallardo. No pudo contener las lágrimas
y salto de alegría ante los decenas de hinchas que aún no se retiraban del
coloso agustino y por ahí uno que otro terminó aplaudiéndole a ella.
Esa noche para Gallardo no fue tan
mala, paso un susto cuando Melgar le empato el partido con un dos a cero
favorable. El muñeco es también un ser humano, seguramente en algún momento
pensó en Lucia más que en su equipo y no tuvo la mejor idea de obsequiarle la
camiseta del ídolo actual del club. Después de todo Gallardo se despidió de la
UNSA y de Arequipa con la satisfacción de haber hecho erupcionar al Misti de blanco
y rojo.



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